jueves, 17 de octubre de 2013

PARA EN-LATAR EL ABURRIMIENTO. En un intercambio de cartas inéditas de febrero de 1919, Tzara confiesa a Breton que la gran hazaña consiste "en no aburrirse", Breton comprendió perfectamente el desafío que planteaba el aburrimiento, y observo que "ahora todos mis esfuerzos se dirigen a mantenerme dentro de esa línea... insisto en querer ver lo que subyace al otro lado del aburrimiento". El Primer Manifiesto del Surrealismo presenta el proyecto de "Cómo no aburrirse más en la compañía de los otros", aunque añade que esto resulta muy difícil.

2 comentarios:

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  2. Para mi todo comenzó a resultar genial después de varios "mamá, me aburro..." en el salón de mi infancia. Quizá el aburrimiento haya sido el indicio, el detonante, la causa, el motivo...

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